© JP Remy - OPT El barrio Saint-Jacques alberga al personaje más famoso de Bruselas, el Manneken-Pis, y está hecho un poco a su imagen. Una cosa es cierta, en Saint-Jacques siempre hace buen tiempo: fuera, en las terrazas que florecen con la llegada de la primavera, y dentro, en la cálida atmósfera de los cafés de moda y de los restaurantes refinados. Centro artesanal de la ciudad en el siglo XII, el barrio acogía un hospital bajo el patronato de Saint-Jacques. Aquí, podrán encontrar de todo. Los oficios conviven en armonía, la moda, el "vintage", los artilugios artísticos o sofisticados, los libreros de lance, el cómic, la música… En lo tocante a vestimentas, la diversidad destaca entre las numerosas cualidades de este barrio, en el que se mezclan con descaro gustos y estilos. saber más... |